A lo largo de 50 km de senderos, tendrá la oportunidad de apreciar las grandes ciudades del período Preclásico, como El Mirador, Nakbe y El Tintal y otros sitios más pequeños, conectados por una red de extensas calzadas, ahora dispersas sobre un paisaje único dentro de la Selva Maya.
Durante esta aventura te acompañarán los habitantes de Carmelita, quienes por más de 100 años han vivido en armonía con el bosque y cuentan con un profundo conocimiento del bosque. Ellos te mostrarán las plantas, bejucos, orquídeas y te ayudarán a ver y sentir las maravillas de la selva a través de los sonidos del bosque, los aullidos de los monos y los cantos de las aves.